¿Por qué tener o no tener un socio? 4 Consejos que te ayudarán a la hora de elegir a tu socio

Cuando a una persona le surge la intención de emprender, una de las primeras actividades que realiza es contar su idea a las personas de su círculo cercano, específicamente, a aquellas personas que le podrían dar una retroalimentación completa. En algunos casos, tal persona solamente brinda consejos para maximizar la rentabilidad del negocio y, en otros casos, puede convertirse en un socio.
¿Qué es un socio?, ¿cuál es la función de uno?, ¿es necesario tener un socio para emprender? Estas son algunas de las preguntas que intentaremos responder en este post.


Un socio es una persona con la que se decidirán todos los detalles de tu negocio, en especial, al momento en que este va iniciando. Si te atreves a asociarte con alguien, debes escoger a una persona con la que puedas lograr una división del trabajo eficaz, ya que se encargará de todas las tareas con igual empeño que tú. Desde diseñar el plan de negocios hasta decidir la manera en la que se repartirán las utilidades (o pérdidas) que puedan haber en el futuro. Por lo mencionado anteriormente, la decisión de incorporar un socio no es obligatoria, pero sí trascendental por el impacto que puede causar, por ende, hay que tomarla con la importancia que merece.

Según el aporte del socio, existen dos grandes clasificaciones:

Socio capitalista

La función que tiene es aportar capital (dinero en efectivo o bienes) para que el negocio pueda operar óptimamente. En ocasiones, verifica las operaciones de la empresa, pero con el objetivo de monitorear su capital. A este socio se le presenta la idea del negocio ya establecida y se le convence de que invierta para que, a mediano y largo plazo, recupere el capital más el porcentaje pactado.


Socio trabajador

Socio trabajador (o de la idea): a veces coincide en ser el fundador de la empresa. El objetivo de este tipo de socio es estar al tanto de lo que sucede dentro del negocio y las actividades que giran en torno a él. Sin embargo, consideramos importante aclarar que no es lo mismo que un gerente general.




Como ya hemos expresado en publicaciones anteriores, emprender no es una tarea fácil, pero te queremos dejar una lista de consejos que te pueden servir para elegir a tu socio:
  1. Valora todo el panorama: no te dejes llevar solo por el capital que puede aportar a tu negocio. También, toma en cuenta los contactos que puede tener esta persona en el rubro, su experiencia en negocios similares, etcétera.
  2. Confianza: tienes que valorar la confianza que tengas con ese socio. Si es una persona que ya conoces es probable que ya sepas cuáles son sus principales virtudes y defectos.
  3. Complemento: Tienes que observar que tu socio complemente tus áreas débiles. Las fortalezas de este socio deben de suplir tus deficiencias en un tema.
  4. Déjalo por escrito: Es importante crear un contrato, o pacto entre socios, donde queden claramente establecidos los límites, funciones y atribuciones de cada socio. Asimismo, es importante que cuente con proyecciones a futuro.

No existe un perfil exacto de socio al que podamos referirnos, ya que dependerá del tipo de industria, mercado o geografía de tu negocio. Sin embargo, cada aliado debe compartir la misma visión para que todas las actividades se desarrollen de manera idónea y tu negocio pueda seguir en marcha. ¿Tienes algún otro consejo? ¡Escríbenos!

“No puedes conectar los puntos hacia adelante, solamente lo puedes hacer hacia atrás. Tienes que confiar que los puntos se conectarán alguna vez en el futuro porque ellos te darán la certeza de confiar en tu corazón”. – Steve Jobs (Co-fundador de Apple, discurso de la ceremonia de graduación de Stanford 2005).

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